CUMBRES DE MI VIDA: KILIAN JORNET

"Nadie nos dijo que fuéramos. 

Nadie nos dijo que lo intentáramos. 

Nadie nos dijo que sería fácil. 

Alguien dijo que somos nuestros sueños..., 
que si no soñamos, estamos muertos. 

Nuestros pasos siguen el instinto que nos llevan hacia lo desconocido. 

No miramos los  obstáculos que hemos superado,
sino aquellos que vamos a superar. 

No se trata de ser los más rápidos, los más fuertes o los más grandes ... 
Se trata de ser nosotros mismos. 

Somos ni corredores, ni alpinistas o esquiadores ... 
o tan tan solo deportistas ... 
somos personas. 

No estamos seguros de conseguirlo
pero estamos convencidos de conquistar la felicidad. 

¿Qué buscamos? 

¿Quizá vivir? "















                 KILIAN JORNET

Atleta

El hecho que Kilian haga estos deportes de montaña no es casualidad puesto que de niño, vivía con sus padres y su hermana en el refugio de montaña de Cap del Rec, situado en la estación de esquí de fondo de Lles de Cerdaña, en el Pirineo Catalán. Fue allí donde empezó a hacer deportes de montaña y de nieve. Antes de dar los primeros pasos a pie, ya llevaba sus primeros kilómetros en esquís. El deporte era para ellos, su hermana y él, un juego, era la única forma que tenían para divertirse allí arriba, ya que cuando venían del colegio, en verano iban a jugar corriendo por el monte y los bosques que envolvían el refugio y en invierno hacían lo mismo montados sobre los esquís. A parte, sus padres eran y aún son, unos entusiastas de la montaña, y cuando tenían algún día de vacaciones, siempre iban a hacer alguna travesía o ascender algún pico. Así fue que a los 5 años ya llevaba unos cuantos 3000, como el Aneto, el Posets, a los 10 la travesía del Pirineo integral y algunos 4000?

En invierno, a parte del esquí que realizaba cada día, con el colegio y el club, hacía un día por semana clases y realizaba competiciones de esquí nórdico, no sólo en los Pirineos sino también en Alpes, competiciones clásicas como la Foulée Blanche.

Así fue como sin darse cuenta le inculcaron ya desde muy pequeño el amor por la montaña y el disfrutar haciendo deporte.

Pero el verdadero gusto por el sufrimiento y el deporte de competición lo cogió entrenando y compitiendo en bicicleta de carretera con Joan Coma, que le enseñó que lo importante es hacer lo que te guste, y si lo que te gusta es subir, sufrir y luchar, tienes muchos puntos para ganar. Fue un periodo muy corto, de apenas dos años, pero que le enganchó al placer de entrenar día tras día.








El hecho es que Kilian Jornet es un deportista excepcional, campeón del mundo en dos disciplinas deportivas consideradas como las más duras del planeta. Conocido y venerado por los aficionados a la montaña, ha superado retos que sólo un súper hombre podría alcanzar y sin embargo, es significativo que el número de personas que lo conocen en España es inversamente proporcional a la importancia de sus éxitos.

Conocer a Kilian  Conocer su personalidad, su calidad humana, su amor por la naturaleza, su sencillez y su sorprendente madurez. Es un ser excepcional como deportista y también como persona y en él, ambas cosas son indisociables.

En un mundo en el que lo superfluo tiene más importancia que lo fundamental, donde el deporte está más relacionado con una idea estética que de superación, Kilian nos proporciona una gran historia. Una historia que merece ser contada y que desvelará algunos misterios, una historia que nos explicará cómo un chico tan joven se ha convertido en un deportista único.

Por eso creo que es meritorio reconocer su pasion por el deporte, su entrega en todos los entrenamientos,y su forma de ver la vida a la que yo también me sumo y comparto.


La historia de Kilian es también la de la naturaleza que lo rodea. La de las inmensas montañas, los bonitos bosques y los lagos que lo han visto crecer y de los que disfruta en cada uno de los retos que emprende.

Sencillo, cercano y humilde entre muchas otras cosas, nos sorprende con su  filosofía vida y de la montaña. Un brillo único de las grandes personas.

KILIAN JORNET       ATLETA

                            CORREDOR DE CUMBRES


                            CONTADOR DE LAGOS


                            ESQUIADOR


                            HEROE

                            
                            Y UNA EXCELENTE PERSONA




FILOSOFÍA DE VIDA

1. Nadie nos dijo qué éramos. Nadie nos dijo que fuéramos.
Nadie nos dijo que sería fácil. Alguien dijo que somos
nuestros sueños. Que si no soñamos, estamos muertos.



Lucharemos por nuestros sueños, seguiremos nuestras
pasiones, porque creemos que el sentido de la vida está en

no seguir el camino de nadie. El sentido es trazar nuestro

camino hacia lo que queremos. Y a pesar de las dificultades,

aprenderemos en cada caída para poder continuar.




2. Nuestros pasos siguen el instinto que nos lleva hacia
lo desconocido.

Tomar riesgos no es apostar, es evolucionar, es cambiar la persona
que somos. Ser libre es ser nosotros mismos, no seguir a nadie, es
tomar nuestras decisiones. Es elegir. Elegir formar una familia, elegir
llegar a la cima, elegir un trabajo. En la montaña, nosotros somos
los que trazamos nuestra huella, los que decidimos si bajar o no
una canal, si subir una cima u otra. A veces acertamos y a veces
no, pero nosotros abrimos nuestra traza en un lugar donde no
hay caminos.





3. No miramos los obstáculos que hemos superado, sino los
que tenemos delante.
Tenemos que aprender del pasado, sin vivir en él, coger experiencia
de lo que hemos vivido y el respeto y el miedo para poder construir
un futuro sólido. El pasado no es la vida que nos hace vivir.
Lo que hacemos hoy no debe ser un crédito para asegurar el
mañana. Viviremos cada instante del presente mirando lo que
tenemos ante nosotros.




4. No se trata de ser los más rápidos, los más
fuertes o los más grandes. Se trata de ser
nosotros mismos.
«¿Hasta qué punto las dificultades extremas
justifican medios extremos?», se preguntaba
Walter Bonnati. El hombre ha demostrado que
con la tecnología es capaz de construir lo que se
proponga. Pero, ¿tiene algún sentido? Tenemos que
aprender a vivir con menos, con lo que
necesitamos para poder ser lo más
humanos posible, para estar al máximo
de adaptados al medio, a la naturaleza.
Nuestra fuerza son nuestros pies,
nuestras piernas y nuestro cuerpo,
nuestra mente.


5. No somos corredores,
alpinistas o esquiadores... ni
siquiera deportistas... somos
personas.
Las emociones compartidas no suman,
multiplican. Una cima no es un punto
geográfico, una fecha y un crono. Una cima
son recuerdos, emociones almacenadas
dentro de nosotros, son las personas que
nos acompañaban o nos esperaban
abajo. Nosotros mismos somos
todas las personas que amamos y
admiramos, que nos acompañan
cuando no están presentes.







6. No estamos seguros de lograrlo,
pero estamos convencidos de conquistar
la felicidad.
Fracasar es no intentarlo. Fracasar es no disfrutar
de cada paso del camino, fracasar es no sentir. Habrá
puñetazos, habrá dolor y objetivos que quedarán
lejos, pero en ningún caso podemos fracasar si el
camino es pleno, aunque no consigamos la cima.






7. Con simplicidad.
Iremos a la montaña sin intermediarios, sin asistencia,
sin ayudas externas, con humildad, sin querer ser
superiores a la montaña, porque sabemos que es
mucho más fuerte, e iremos hasta donde nos deje ir.
Aprenderemos a convivir con el mundo real, el de las
rocas, las plantas y el hielo, el que hay bajo el cemento.
El que estaba antes que nosotros y que estará cuando
nos vayamos.







8. En silencio.
Haremos que nuestros
pasos no se noten, siguiendo un
camino ecológico, sin dejar nada
más que nuestras huellas, que el
viento borrará. La vida auténtica es la que
llevamos dentro de nosotros, y es en el silencio
donde nos podemos explorar a nosotros mismos.





9. Con responsabilidad.
Porque en la montaña no hay una mano para ayu-
darnos cuando estamos en peligro, no podemos
abandonar el camino porque no hay camino, pero
tampoco hay nadie para felicitarnos cuando consi-
gamos lo que nos proponíamos. Porque la montaña
está lejos de la hipocresía, porque la montaña es
sincera. Somos responsables de todas nuestras
acciones, salgan bien o mal.





10. ¿Qué buscamos? ¿Quizás vivir?
¿Cuál es el objetivo final de toda empresa, de toda
aventura, de la vida? ¿Es conseguir objetivos o caminar
hacia ellos? ¿Es atrapar el horizonte o descubrir los
paisajes que atravesamos andando? ¿La vida es la
medalla de la llegada o las emociones y sentimientos
que hemos almacenado en nuestro interior?
Somos hombres forjados en sueños, emociones
y sentimientos.







Vídeo de la cumbre en el Cervino obteniendo el record de subida y descenso más rápido. 



 Asi entrena Kilian Jornet. Una secuencia de imágenes impresionantes combinadas con el esfuerzo y la pasión en el entrenamiento.




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